miércoles, 28 de septiembre de 2011

El legado del puritanismo

Hoy me voy a enmerdar un poco...

Vale, situaros en los años 90, en el Reino Unido, en pleno auge de la cultura rave, y con una herencia muy jevi que ha dejado el mandato de la Tatcher.

En el año 1990 la ley que regulaba la venta de bebidas alcohólicas se amplió y se empezaron a tomar medidas drásticas contra las raves. Pero la cosa no quedó ahí. En el año 94 apareció una ley nueva... (cuidado)... "La ley del Orden Público y de la Justicia Criminal"... Acabáramos... eso suena muy chungo...

Esta ley se concentraba en gran parte en suprimir las actividades de determinadas tendencias de la cultura alternativa: ocupación de viviendas o de espacios al aire libre para la práctica, habitualmente en fin de semana, de fiestas dance, tanto en zonas rurales como urbanas. Vamos, las raves

Apunte a tener en cuenta: estas fiestas generalmente eran gratuitas, ya que de entre los mismos asistentes se podían encontrar técnicos de sonido, DJ, conductores de furgonetas, operadores telefónicos, etc, que eran los encargados de montar los sound systems, pinchar música, transportar equipos, o difundir la información sobre la fiesta. 

Esta ley fue aprobada por el Parlamento sin oposición significativa de ninguno de los partidos políticos más representativos. Los motivos de este "amor" entre partidos contra la "amenaza ravera" iban desde la asimilación del conservadurismo que La Dama de Hierro se había currado todos esos años, el miedo de la industria cervecera (que siempre ha contribuido con sustanciosas donaciones al Partido Conservador), por el descenso del consumo de alcohol asociado al aumento del consumo de drogas dance, y, por supuesto, al hecho de que la industria del ocio del país no se agenciaba ni una libra con estas fiesta alternativas.

Aun con todo, estos motivos se sustentan y crecen en el suelo  (bien abonado y enmerdado) de la historia de la represión del placer social y de los placeres del cuerpo: "No goces en grupo. Vive tu individualismo posesivo desde el salón de tu casa".

Y por si a alguno de vosotros os hace gracia, os copio aquí parte de esa ley... 

1994 Criminal Justice and Public Order Act

Parte V

Ordén Público: Translimitación colectiva o molestias ocasionadas por tales actos en el territorio
Poderes en relación con las raves

63. (1) Este apartado hace referencia a las reuniones al aire libre de cien o más personas (ya sean o no translimitadoras) en las que se emita música amplificada durante toda la noche (con o sin interrupción) de tal manera que, debido a su elevado volumen y duración, puedan provocar graves disturbios a los habitantes de la localidad; en los que casos en que:
a) dicha reunión continúe tras breves interrupciones musicales y , en caso de que se alargue durante varios días, durante todo el tiempo que se emita música amplificada por la noche (con o sin interrupciones); y
b) la "música" incluya sonidos total o fundamentalmente caracterizados por la emisión de una sucesión de ritmos repetitivos. 

(2) Si, en relación con las zonas al aire libre, un miembro de la policía con, como mínimo, el rango de superintendente, considera que:
a) dos o más personas están haciendo los preparativos necesarios para celebrar allí una reunión del tipo de la aquí referida, 
b) diez o más personas están esperando que esta reunión empiece o
c) diez o más personas acuden a esta reunión que se está preparando, podrá dar orden de que dichas personas, y otras personas que vengan a colaborar, estén esperando o asistan a la reunión, abandonen el lugar y retiren los vehículos u otra propiedades que lleven consigo. 


Sin más que añadir. Muy buenas noches a todos.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Probando, probando...¿me recibes?

Estaréis de acuerdo conmigo en que es muy distinto escuchar este tema


en un taxi que te lleva a la consulta del urólogo, que en un bar donde te estás tomando la primera con tus colegas, que en un after a las afueras de la ciudad donde te estás tomando la penúltima.

También está claro que es muy distinto lo que va a oír en este tema tu abuela, tu madre o tu hermana pequeña. 

Nadie me lo va a discutir: distintos estados de la mente y distintas generaciones tienen un papel súper importante en la forma en cómo llega la música a una persona. Pero no sólo eso: escucharlo con tu reproductor de mp3 en el metro, o en vinilo en el salón de tu casa, o en tu ordenador con unos cascazos del quince queriendo hacer una remezcla, son cosas que también influirán en la recepción del tema ... Escucharlo bajo los efectos del alcohol, de las drogas, o deprimido porque te acaban de dejar, también hará que el tema "suene mejor o peor". Todo eso influye en la recepción, y la recepción de la música (ahí voy) es una parte igual de importante que su creación o ejecución. 

Que nos guste o no nos guste un tema, o voy aún más lejos, que juzguemos que un tema es bueno o no, o es auténtico o no, muchas veces está altamente influenciado por los mecanismos de recepción que empleamos. Y cuidao, que con "mecanismos de recepción" no sólo me refiero a elementos externos al receptor (lugar, formato de salida del tema...), sino a la capacidad que tenemos de recibir la música con algo más que los oídos. Porque "música" no es "sonido". Música implica algo más, y para recibir y entender ese "algo más" hay que utilizar otras antenas del cuerpo y de la mente. En el caso de la música electrónica, soy de la opinión que sobre todo del cuerpo. 

A mí antes no me gustaba la música electrónica. Nunca había escuchado música con las tripas.

Este tostón viene a cuento del libraco que me estoy leyendo "Cultura y políticas de la música dance"... un tostón muy gafapastoso que dice verdades como puños.

¡Buen finde! Qué sintáis mucha música :)

viernes, 9 de septiembre de 2011

Dos noches de Berlín

La semana pasada estuve en Berlín. Seis días. Dos de clubbing. Poco, sí. 

Voy a contar lo que vi en los dos clubs en los que estuve. 

Voy:

Viernes. 23'55h. Haciendo cola para entrar en el Watergate. El club abría a las 0'15h y la cola ya era considerable. Esa fue la primera diferencia con la noche de Barcelona. Nadie hace cola aquí para entrar en una discoteca antes de que abra. 
Al fin el gorila de la entrada quita el cordoncito de seguridad y la gente comienza a pasar. Me sorprende ver como el portero no tiene ningún miramiento en no dejar entrar a mucha gente, y no acabo de entender cuál es el criterio. Creo que no tiene. Simplemente lo hace para dejar claro: "Si entras eres afortunado, así que aprovecha la noche". Por suerte yo y mi compi de viaje fuimos de los elegidos. 

Entramos en el club. Dos salas, una arriba y otra arrabo, digo, abajo. La de abajo tiene además una terraza flotante en el río. Sofás, mesitas, muy club todo. Muy limpio. Bonito. Calidad de sonido impresionante. Se me pone la piel de gallina oyendo la "limpieza" del sonido. La gente guapa. Muchas chicas. "Guiris" y berlineses, todos ahí juntitos, cada vez más apretados, bailando y mirando. Mirando mucho. Mucha "búsqueda". El mercado está abierto. 

Música tech-minimal, a veces se les escapan temas más house, incluso alguno más guarrete de los que me molan a mí. El deejay no pone música, construye y te guía a través de la noche. 
Se hacen las 6h... amanece y nos retiramos. Mañana más.

Sábado. 1'15h. Tresor. No hay cola. El club llevaba abierto cerca de una hora y no tiene pinta de estar lleno ni mucho menos. El portero nos sonríe y me pregunta si llevo cámara de fotos porque está prohibido usarla dentro... 
Aquí también hay dos salas: Globus (arriba) y Tresor (arrabo). Para llegar a una o a otra subes y atraviesas pasillos que me recuerdan al Razzmatazz. Pero no huele mal. No hay aglomeraciones. Y el humo es una constante en todo el edificio. 

Entrando en el Globus lo primero que veo es que ahí no voy a encontrarme con la gente guapa de Berlín. Ahí, con la sala medio vacía, ya puedo ver que voy a compartir la noche con los feos, los margis del cole, el colgao que suda de todo y que va a pasar toda la noche con los ojos cerrados, y con muy pocas chicas, todas más espontáneas. Eso me mola. No puedo evitar empatizar más con esta gente que no tiene ningún problema en estar dándolo todo con la pista medio vacía. 

La sala es bonita. Suelo de parket, barra al fondo, mesitas y sofás. Vuelvo a encontrarme con un sonido envolvente que flipo y hace que se me salten las lágrimas. Tech deep para mi body. 

Al cabo de una hora bajamos a conocer la otra sala: Tresor. El Tresor hace unos años estaba ubicado en un búnker, y no sé porqué razón lo trasladaron. No sé cómo era antes. No tuve la suerte de verlo en sus inicios, pero lo que me encontré el sábado pasado me dejó sin palabras: 

Bajada al mismísimo infierno. Como adentrarte en unas catacumbas. Un pasillo lleno de humo con luces escozofrénicamente parpadeantes rojas y blancas te conduce al interior de una sala donde apenas puedes ver a un palmo de tus narices, y donde el sonido está tan saturado que duelen los oídos, y las aletas de tu nariz se mueven como si quisieran despegarse de tu cara. Se distinguen figuras de personas que se balancean en solitario. Cada uno en su mundo. Me fijo que hay gente descalza. Creo que es una chica. En esa esquina mi compi de viaje me dice que hay una pareja follando y al lado un colgado mirando al infinito no se cosca de nada. El deejay al fondo separado del público por rejas. No consigo verle la cara. 
Los graves crispeantes del hard-tech taladrande me impiden estar ahí mucho tiempo más. Pero me voy con la imagen grabada en las pupilas (y los oídos). 

Os dejo un vídeo de esa sala. Al cabo de las horas el estilo de música se suavizó un poco y pude bajar otro rato. Desde aquí agradezco a eSeMCy que grabara estas imágenes. No se ve mucho nada... pero podéis intuir un poco lo que era...

video


Eso fue todo. No conocí más locales... Eso me obliga a tener que volver irremediablemente a Berlín :)

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Palabra de exyonqui - Este sábado 808

Hace un par de días recibí esto en mi bandeja de entrada. El remitente: exyonki... Hacía mucho que no tenía noticias suyas... ya temía por su salud... Lo voy a transcribir tal cual, no cambio nada... 

Señoras, señores,... esto va a reventar. La 808 de este fin de semana va a ser la crema más fina nunca conocida. Desfasamientos varios en una orgía de bits irrefrenables que os obligarán saltar ante tanta precisión electrónica. 

Vuestras neuronas van a desencajarse cual mandíbula al ritmos de sinopsis espasmódicas. Vais a sudar licor43 por las glándulas de baer. Vuestras familias os dejarán de hablar por la simple envidia de no haber asistido a tan magno evento. 

La vida cambiará para desencadenar una consecución de maravillas que llenarán vuestra imaginación de sensaciones desconocidas, de sabores irreconocibles para las lenguas más expertas. Una supernova, una orgía de saber hacer, una explosión de antimateria sonora a 1000 watios por segundos dejarán vuestros oídos temblando de jocosidad y alegría. 

Antes y después, la 808 llega para amedrentar la integridad de la que disfrutáis entre semana, venid, volad, y si sobrevivís... podréis decirlo con calma ante un mojito... "Yo estuve en la última 808 del verano".

Gracias. 

Palabra de exyonki...