viernes, 5 de agosto de 2011

Música y Máquina

En Junio de 1965, apenas dos semanas después de lanzar su sencillo "Like a Rolling Stone", Bob Dylan subió al escenario del Festival de Folk de Newport con una guitarra eléctrica para tocar "Maggie's Farm". El abucheo del público fue brutal. ¡¿Cómo se atrevía Dylan a romper de esa forma con la ideología folk?! ¡Esa música sólo podía interpretarse con instrumentos acústicos, nada de bichos electrónicos del diablo! 

Los que estuvieron en el público insultando a Dylan no sabían que el nuevo género rock que saldría de ahí sería para su público tan "auténtico" como lo era el folk para ellos, porque esa nueva generación de consumidores de música no tendría problemas en aceptar que hubiera instrumentos electrónicos en las canciones. 

Y voy un poco más lejos, a los años 70, cuando aquellos que defendían tener gustos más "auténticos", atacaban a las nuevas formas de producción de la música. Decían que se empleaban "demasiados" equipos, grabadoras con muchísimas pistas para conseguir sonidos grandiosos, distintas voces, distintos instrumentos. Trabajos de música disco hechos por productores europeos como Giorgio Moroder, que introducían un montón de aparatejos electrónicos para regular el ritmo, eran tachados de fríos y carentes de "sentimiento". 

Uno de los golpes más duros para los defensores de la "autenticidad" musical se produjo con la aparición del sampler. Esa máquina podía supuestamente reproducir los mismos sonidos que obtenía un músico. Uyy... qué miedooo... "Músicos, ¡a la calle! ¡Ya no os necesitamos!". 
Y así, desde mediados de los 80s el debate sobre la muerte o la amenaza de muerte de los músicos está abierto. 


Os voy a transcribir una carta que se publicó en el nº30 de la revista Making Music en el año 1988:

"En respuesta al cretino que inició el debate sobre scratch/sample/hip hop/trash, podría muy bien ser lo más emocionante que ha sucedido desde el punk, pero ¿podemos llamarlo música real tocada por músicos verdaderos? También podría ser por lo que se recuerden los años ochenta, pero eso no es todo lo que ocurrió. Grandes dioses como la guitarra, la batería, las voces, el bajo (e incluso los teclados) surgieron de la nada, en lugar de un idiota que aprieta un par de botones". 

Ojalá un día pueda organizar un debate presencial sobre esto al más puro estilo Sálvame Deluxe. Quién sabe, quizás alguna 808 empiece con una charla coloquio... 

Dejo un cachito de la actuación de Dylan... Yo no oigo los abucheos, pero haberlos, los hubo. 


3 comentarios:

  1. La relación música/gente siempre será la misma. Seguirán abucheando sin tener nidea de lo que depara el futuro. Por ejemplo Nick Drake fué un genio, pero no se le supo reconocer el talento hasta casi 20 años después de su muerte...aunque en este caso su música no incorporaba ningún tipo de "sampleo" moderno, era simplemente una aportación sin más jaja :)

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