lunes, 18 de julio de 2011

Polvo, sol, y graves.

Un año más. Aquí estoy, dispuesta a calzarme las sandalias de guerra (esas de suela gorda, con tiras de velcro a lo alemán), la gorra de camuflaje, las gafas de sol y (sobre todo que no falte) la mascarilla para no darle a mi cuerpo más polvo del que yo quiera. 

Muchos quizás no habéis estado nunca, pero irse al desierto de los Monegros a escuchar musicón y bailar rodeada de todo tipo de gente durante más de 20 horas es el reto mental y físico más heavy que jamás he experimentado. Quizás por eso sigo yendo. 

Dicen que es feo hacer comparaciones, pero a estas alturas a mí lo feo me pone mucho, así que os diré que hace un mes estuve en el Sonar, y que fue la caña, que lo pasé genial, que vi conciertos buenos, muy buenos, y nefastos, que pim que pam que pum, y que es un festival ideal para encender motores en la temporada festivalera de verano. Ahora bien, cuando hablamos de Monegros hablamos de otra cosa. Hablamos de la sinergia en estado puro. De lo orgánico. De la carne cruda. De la materialización de la música. De lo que a mí me gusta llamar (ahí va la nota pedante): la fisicalidad de la música. Cuando puedes pegarle un bocado, saborearla, y luego vomitarla. Hacer rodar tu cuerpo por los sonidos sintéticos más gruesos y más punzantes, o sentir como tu caja torácica retumba literalmente al ritmo de las percusiones más potentes que marque el Dj de turno.

Y en esta edición los Dj's de turno están a la altura de las expectativas. Por nombrar sólo a unos cuantos: Boys Noize, Paul Kalkbrenner, Busta Rhymes, Vitalic, Infectd Mushroom, Tiga... Vale, paro ya... estoy haciendo un copiar y pegar absurdo. Si queréis ver quién pincha vais a la web de Monegros y lo miráis. El caso es que como cabeza de cartel han puesto a Busta Rhymes y a David Guetta... Señores, con la iglesia hemos topado...

De esto ya hablé en otra entrada... Se abre la veda de opiniones, críticas, blasfemias, indignaciones, herejías, y mesaduras de cabello varias. No volveré a entrar al trapo, básicamente porque me da una pereza tremenda. Peeero, romperé una lanza a favor de la organización del festival, y de su, en principio, suicida decisión, y acudiré a la sesión del franchute con los oídos abiertos y dejándome los prejuicios fuera del recinto entre un lagarto y una roca. Porque algo me dice que me sorprenderá gratamente, y si no lo hace tengo hasta 5 escenarios más para desquitarme. 

Además este año resulta que van a recuperar el espacio Open Air, el escenario que siempre había estado siempre en el centro del recinto y que acabó desplazándose al lateral por el crecimiento del festival. Pues este año va a volver y se va a llamar escenario Row. 
Yo, pobre novata, sólo llevo yendo 3 años, así que de esas no vi nada... Pero ya os contaré (o no) cómo resulta esta edición.

Ala. Estoy lista para la guerra. Me voy a Monegros chavales. 

3 comentarios:

  1. Yo fui una vez y casi muero... acerca de lo de Guetta, humm... creo que no se andará con petardadas, y hará una buena sesión de house, que tablas tiene un rato..

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  2. Si es que ... es muy heavy Monegros... Ya te digo que hay que prepararse en cuerpo y mente! Ya os contaré a la vuelta qué hace el Guettins!

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  3. Guetta y House... 2 parámetros totalmente opuestos!!!

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