lunes, 25 de julio de 2011

Monegros: Crónica de una fiesta anunciada

... vaya título me he cascado, ¿no? Ahí bien pedante, bien de guiño "gafapastoso". 

Ala, ahí voy (aviso, hoy es larga, pero creo que fácil):

No puedo separar la experiencia de la gente que me acompañó, ni del momento de cada uno. El resultado es una sinergia de cosas que se unen y explotan, y la explosión puede ser una bomba de inquietud, desasosiego, agobio y malas experiencias en un lugar del que no puedes "escapar", o bien una explosión de fuegos artificiales, de luces y colores que te conducen a un estado del aquí, el todo, el ahora, y de comunión con las miles de personas que están compartiendo eso contigo. 

Este año las condiciones ambientales fueron aún más duras, cuando al ponerse el sol, el frío y viento helador eran sobrecogedores. Frío. Pero frío, frío, frío de cagarse. Por suerte, eso hizo que el polvo no fuera tan heavy como otros años, al menos durante la noche. Luego a partir de las 7h el solete empezó a calentarnos y en apenas 2 horas ya estábamos santamente sudando y cubiertos de arena, como se debe estar en un desierto. 
Es duro. No es broma eso de estarse 20 horas a la intemperie en un desierto. No por nada lo último que puede leerse en las pantallas del escenario del cierre es: "WE SURVIVE MONEGROS". Como un grito de victoria, una ovación a todos los que aún seguimos ahí bailando como un gran leviatán bailongo del desierto. 

Pero no me enrollo más y voy al tema "music". No pude verlo todo, claro. Entre los cuatro que fuimos, éramos dos los que marcábamos el programa del festival, moviéndonos entre los escenarios. Este año se había habilitado la casita rural de dentro del recinto como un escenario, y os aseguro que fue un acierto. Un recinto semi-cerrado, con una parte para bailar y otra con bancos y mesas para sentarse a charlar, o a partir de cierta hora tirarse a dormir. 

Comenzamos la fiesta con Luciano, con Dr. Lektroluv, y M.A.N.D.Y. Calentando motores, pim-pam, technito fiestero, algo cañero, un poco de ruido y distorsiones para el cuerpo.  Fiesta grande con MANDY, y sin acabar de verlo nos acercamos al único sitio donde se puede comer algo en el festival. Una hamburguesa, unas patatas, y unos nuggets. Un asco bien rico para coger energía. 

Acabando de cenar, les "supliqué" a mis colegas que fuéramos a ver a David Guetta. Acabaron cediendo y fuimos a ver qué se había montado en el escenario principal con la actuación del francés. Encontramos mucha gente de buen rollo, con los brazos levantados y bailando. No os voy a mentir, duramos 15 minutos. No nos gustaba lo que sonaba. Nunca le había visto, y con sólo 15 minutos no puedo tener una opinión sólida, pero sin ánimo de resultar pedante, el Guetta no me enganchó... Y... lo digo así rápido... no me gustó su actitud ahí arriba. Ea, ya está. Ya lo he dicho.

El siguiente fue Boys Noize... Hágase la luz. Hágase la fiesta. Y la música entró por cada uno de los poros que no estaban tapados con el polvo, y durante una hora y media no hubo nada más en el mundo más que ella y yo. Sesionaca hijos. Sesionaca. El Boys Noize más crudo, más "Noize" y más salvaje que he visto (y lo he visto 3 veces). Una de las mejores sesiones del festival. 

Acabó Boys Noize y comenzó Vitalic. La sesión me pareció distinta a las tres veces que lo he visto. Diría casi que me gustó más. Más movimiento. Más subidones. Más energía. Más identificación con lo que sonaba. 

Acabó Vitalic y nos fuimos a Loco Dice. Muy oscuro, muy plano para mi gusto. Me fui en cuanto pude. 

Seguimos con Ritchi Hawtin, uno de los clásicos del festival que no me defraudó. ¿Quieres a Ritchi? Aquí lo tienes. Techno del desierto para tus oídos.

Llevo 8 sesiones y eran sólo las 5'30h, nos quedaban aún 8 horas... Eso es lo mejor. Vamos a ver a Tiga. Un Tiga más duro que el que vi en el Sonar. Un Tiga más introspectivo, más difícil. 

Y de ahí volvimos a la casita porque estaba amaneciendo y el frío apretaba. Pinchando Noaipre uno de los djs que estuvo en Cau d'Orella. No estuve mucho al tate de la sesión porque me senté a descansar un ratito y estar de palique hasta que salió el sol, pero lo que oía "de fondo" (con todos los respetos) me gustaba, era fácil y fiestero. 

Bañados ya por el sol salimos a ver a Brodinski que se curró una sesión de pies a cabeza. No lo había visto nunca y me pareció un profesional como la copa de un pino. Un señorazo. Me inclino ante él. Pedazo de sesión, de técnica, y de tablas. El que sabe, sabe. 

Y ya llegamos al final. Nos movimos al escenario principal donde el locodelcoño japo-gringo, Aoki, estaba pegando gritos desaforado dándolo todo en el escenario. Como nos tiene acostumbrados con su mezcla entre hardcore, heavy y techno. Hace dos años lo vi en una de las carpas, este año a lo grande, en el principal. Otra cosa quizás no, pero comunicar energía y brutalidad este tío lo hace de manual. 

Y por último, el gordito entrañable que más bota en el escenario, y que más quiere el público de Monegros. El "master and comander". El que dicen que duerme en el mismo desierto de año en año. Sí, Carl Cox. No podía ser de otra manera. Cierre a lo grande con techno 100%. No encoge. Lavar a 40ºC a pleno sol. 

Y luego autobús, bocata-jamón en área de servicio, últimos abrazos entre los amigos en Plaza España y 15 horas seguidas durmiendo.

Hoy en el metro una sonrisa absurda en mi cara. Un orgullo ridículo porque "I SURVIVE MONEGROS", y de qué manera. Volvería hoy mismo a repetir. 



lunes, 18 de julio de 2011

Polvo, sol, y graves.

Un año más. Aquí estoy, dispuesta a calzarme las sandalias de guerra (esas de suela gorda, con tiras de velcro a lo alemán), la gorra de camuflaje, las gafas de sol y (sobre todo que no falte) la mascarilla para no darle a mi cuerpo más polvo del que yo quiera. 

Muchos quizás no habéis estado nunca, pero irse al desierto de los Monegros a escuchar musicón y bailar rodeada de todo tipo de gente durante más de 20 horas es el reto mental y físico más heavy que jamás he experimentado. Quizás por eso sigo yendo. 

Dicen que es feo hacer comparaciones, pero a estas alturas a mí lo feo me pone mucho, así que os diré que hace un mes estuve en el Sonar, y que fue la caña, que lo pasé genial, que vi conciertos buenos, muy buenos, y nefastos, que pim que pam que pum, y que es un festival ideal para encender motores en la temporada festivalera de verano. Ahora bien, cuando hablamos de Monegros hablamos de otra cosa. Hablamos de la sinergia en estado puro. De lo orgánico. De la carne cruda. De la materialización de la música. De lo que a mí me gusta llamar (ahí va la nota pedante): la fisicalidad de la música. Cuando puedes pegarle un bocado, saborearla, y luego vomitarla. Hacer rodar tu cuerpo por los sonidos sintéticos más gruesos y más punzantes, o sentir como tu caja torácica retumba literalmente al ritmo de las percusiones más potentes que marque el Dj de turno.

Y en esta edición los Dj's de turno están a la altura de las expectativas. Por nombrar sólo a unos cuantos: Boys Noize, Paul Kalkbrenner, Busta Rhymes, Vitalic, Infectd Mushroom, Tiga... Vale, paro ya... estoy haciendo un copiar y pegar absurdo. Si queréis ver quién pincha vais a la web de Monegros y lo miráis. El caso es que como cabeza de cartel han puesto a Busta Rhymes y a David Guetta... Señores, con la iglesia hemos topado...

De esto ya hablé en otra entrada... Se abre la veda de opiniones, críticas, blasfemias, indignaciones, herejías, y mesaduras de cabello varias. No volveré a entrar al trapo, básicamente porque me da una pereza tremenda. Peeero, romperé una lanza a favor de la organización del festival, y de su, en principio, suicida decisión, y acudiré a la sesión del franchute con los oídos abiertos y dejándome los prejuicios fuera del recinto entre un lagarto y una roca. Porque algo me dice que me sorprenderá gratamente, y si no lo hace tengo hasta 5 escenarios más para desquitarme. 

Además este año resulta que van a recuperar el espacio Open Air, el escenario que siempre había estado siempre en el centro del recinto y que acabó desplazándose al lateral por el crecimiento del festival. Pues este año va a volver y se va a llamar escenario Row. 
Yo, pobre novata, sólo llevo yendo 3 años, así que de esas no vi nada... Pero ya os contaré (o no) cómo resulta esta edición.

Ala. Estoy lista para la guerra. Me voy a Monegros chavales. 

viernes, 1 de julio de 2011

El Orgullo Disco

Ahí voy... me tiro a la piscina,venga: 

La cultura de la música dance tal y como se conoce hoy en día es en gran parte (pero gran gran parte) una creación de los gays.

¡Ala! Ya lo he dicho. Ahora antes de que me aplaudáis o me echéis a los leones voy a intentar desarrollar esta idea. Como cuando hacíamos redacciones en el cole: "Desarrolle la siguiente idea en un texto de 140-170 palabras"

Los mods o los fans del soul norteño podían bailar toda la noche siguiendo el ritmo de música creada con los últimos avances tecnológicos, bajo los efectos del speed o de estimulantes y ácidos, pero darlo todo durante horas y horas siempre ha sido dominio de la cultura gay. 
Comenzaron los gays de Estados Unidos, casi todos negros o latinos, que lo hacían de forma sistemática durante ese periodo de transición entre el disco o el hi-NRG y el house o el techno. 

El disco, sí. Que aparece como un estandarte entre la comunidad gay desde la década de los 70s con la llegada del orgullo gay y los inicios de esta música. 
Qué cosas, ¿no? ¿Por qué habrá esta identificación tan jevi? Al fin y al cabo las letras de las canciones disco no son especialmente pro-homosexuales, más bien siempre suelen hablar de amor o relaciones sexuales en términos heteros, y en cambio muchas son usadas como himnos gays. 

Aquí cada uno puede decir la suya. A mí me parece que lo que pasa es que el disco es la primera forma musical donde aquello de la "fisicalidad de la música" empieza a notarse. Porque sus letras, lo que se dice, en realidad no importa tanto. Lo importante es lo que físicamente genera esa música en tu cuerpo. La exuberancia y sensualidad que transmite esa música es lo se cuela entre tus poros y te recorre todo el cuerpo. Y por primera vez surge un estilo que destroza el discurso binario de oposiciones sexuales hombre/mujer, masculino/femenino, hetero/gay. 

Eso veo yo. Y sino pensad en lo macho que nos pintaban a Tony Manero en Fiebre del Sábado Noche, cuando movía su cadera, (in and out... in and out...). Amos! más gayer no se puede! xD