lunes, 18 de abril de 2011

Las fiestas de microondas

La semana pasada casualmente estuve hablando con distintas personas sobre la tendencia cada vez más radical de las fiestas de usar y tirar. Me ha gustado llamarlas "fiestas de microondas" porque se calientan en un plis plas y luego se enfrían en un plas plis. 
Cada dos meses nos llegan nuevas fiestas en los locales habituales. Locales que de por sí ya funcionan y por tanto montar una fiesta ahí ofrece más garantías que montarla en un local emergente. 
Nada que objetar. Las fiestas microondas cumplen las exigencias de nuestra cultura. No es algo nuevo. Ya en el 88 las fiestas Trip en el Astoria de Londres fueron el despiporre del acid house, la locura padre, el acabóse de la juerga y el desmadre, y duraron sólo diez semanas, claro que los motivos de que terminara no fue que la gente dejara de ir, sino todo lo contrario. 

La cuestión aquí es otra. Donde voy a meterme hoy es en las fiestas de los locales que todavía no tienen un reclamo claro y que están buscando su sitio en la escena músico-festiva, y para eso daré dos apuntes sobre el club Haçienda de Manchester.

Este local lo abrió en el 1982 un cómico, pero sus chistes no debieron cuajar demasiado porque al poco tiempo lo traspasó y el local comenzó a funcionar como un club. 
En sus inicios el local estuvo dando palos de ciego: que si una mezcla entre funk, disco y soul, que si algún que otro concierto... Apenas una treintena de estudiantes deambulaban por ahí de vez en cuando. 
La dirección del local estaba formada entre otros, por el grupo New Order, y tenían muy claro que querían montar un local al estilo New York, adonde viajaban muy a menudo, y donde se les ponían los dientes largos viendo lo que se cocía en sus clubs. 
Pues bien, 4 años después, en el 1986, cuando el club iba tirando y ya empezaba a tener un mínimo reclamo entre la gente, el house llegó a la ciudad gracias al programa de radio de Stu Allen, y el Haçienda apostó por él. 
Triunfo absoluto. 
Fueron 4 años de tenacidad, de oportunidades, de apostar. Al final ganó. Ganó durante un tiempo, claro, pero el suficiente, desde luego. 

Hoy el argumento es que "no puedo esperar 4 años" ... Desde mi punto de vista, eso es un problema. Se tiene que poder esperar 4 años. Sino, algo estamos haciendo mal. 

1 comentario:

  1. Lo más fuerte de todo esto, es que el binomio FAC51-Haçienda funciona ahora como franquicia, y organizan fiestas por todo el mundo con este nombre/anzuelo.... si es que estamos condenados a vivir entre franquicias de todo tipo.... :(

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