viernes, 29 de abril de 2011

Este domingo, DOMINGO RAVAL en la 808

¡Benditas vacaciones! Una semana entera me la he pasado entre rebujito, tortilla de papas, croquetas, jamón, caballos, guitarras, palmas, y "olés". Más desconexión no se puede. Pero os digo que cuando volvía en el avión, conecté mi mp3 y empezaron a llegar a mis oídos esas ondas acústicas con frecuencias bajas, retumbándome, y resonando en mi cabeza, todo mi cuerpo reaccionó como al frío, estremeciéndose y recordándome una vez más que necesita esos bombos, esos charles, esos bajos, para sentirse vivo. 

Y tras esta cursilada de intro, vamos a lo que importa:

Este domingo 1 de Mayo, día de la madre, día del trabajador, y desde hace 1 semana, día de la fiesta más molona, más buenrollera, y más de todos que se hace en el Raval un domingo al mes: la fiesta 808

Os esperamos a partir de las 18h y hasta las 23h en el Inusual Project, en la calle Paloma número 5, ahí en el mismo Raval, muy cerquita de la parada de Sant Antoni o de Universitat. 

Si venís prontito porque estabais deseando escapar de casa de vuestros padres os encontraréis en los platos a una servidora (AKA ChicaBarata). Si venís para la hora del té, tendréis a Darth Mike metiendo chicha con su set de platos y controladora a la que, según cuentan, duerme abrazado cada noche. Y si sois de los que hasta que no se va el sol no salen de casa los fines de semana, entonces llegaréis para ver el duelo de tica-taca, que pim-que pam, más divertido y bailable del finde, a cargo de los señores Spy y Eseoese (¡¡no os los perdáis!!!).

Y todo eso gratis, y con birras y copas baratas, y con algo para picar para matar el gusanillo. 

Vente y si te mola el ambiente y te animas, para la siguiente te pones tú a pinchar.


¡¡Hasta el domingo!!

lunes, 18 de abril de 2011

Las fiestas de microondas

La semana pasada casualmente estuve hablando con distintas personas sobre la tendencia cada vez más radical de las fiestas de usar y tirar. Me ha gustado llamarlas "fiestas de microondas" porque se calientan en un plis plas y luego se enfrían en un plas plis. 
Cada dos meses nos llegan nuevas fiestas en los locales habituales. Locales que de por sí ya funcionan y por tanto montar una fiesta ahí ofrece más garantías que montarla en un local emergente. 
Nada que objetar. Las fiestas microondas cumplen las exigencias de nuestra cultura. No es algo nuevo. Ya en el 88 las fiestas Trip en el Astoria de Londres fueron el despiporre del acid house, la locura padre, el acabóse de la juerga y el desmadre, y duraron sólo diez semanas, claro que los motivos de que terminara no fue que la gente dejara de ir, sino todo lo contrario. 

La cuestión aquí es otra. Donde voy a meterme hoy es en las fiestas de los locales que todavía no tienen un reclamo claro y que están buscando su sitio en la escena músico-festiva, y para eso daré dos apuntes sobre el club Haçienda de Manchester.

Este local lo abrió en el 1982 un cómico, pero sus chistes no debieron cuajar demasiado porque al poco tiempo lo traspasó y el local comenzó a funcionar como un club. 
En sus inicios el local estuvo dando palos de ciego: que si una mezcla entre funk, disco y soul, que si algún que otro concierto... Apenas una treintena de estudiantes deambulaban por ahí de vez en cuando. 
La dirección del local estaba formada entre otros, por el grupo New Order, y tenían muy claro que querían montar un local al estilo New York, adonde viajaban muy a menudo, y donde se les ponían los dientes largos viendo lo que se cocía en sus clubs. 
Pues bien, 4 años después, en el 1986, cuando el club iba tirando y ya empezaba a tener un mínimo reclamo entre la gente, el house llegó a la ciudad gracias al programa de radio de Stu Allen, y el Haçienda apostó por él. 
Triunfo absoluto. 
Fueron 4 años de tenacidad, de oportunidades, de apostar. Al final ganó. Ganó durante un tiempo, claro, pero el suficiente, desde luego. 

Hoy el argumento es que "no puedo esperar 4 años" ... Desde mi punto de vista, eso es un problema. Se tiene que poder esperar 4 años. Sino, algo estamos haciendo mal. 

jueves, 7 de abril de 2011

Yo estuve allí... BAM (Barcelona Acció Musical) 1997

Trece años han pasado ya. La verdad es que en aquella época salíamos mucho (ahora también... jejeje). Había muchos eventos, clubs de mediana capacidad y propuestas muy dispares.
En el BAM del año 1997 había un gran nombre, un nombre que al parecer toda la ciudad quería ver: recibíamos nada más y nada menos que la visita de Primal Scream, y los organizadores del BAM no se llegaban a imaginar la de gente que estaba interesada en acudir a ese concierto.

El escenario grande de los conciertos del BAM en aquella época estaba en al estación de Francia. Sólo había una zona habilitada con lo cual se reducía en consideración el aforo a diferencia de años posteriores. Se entraba y salía por la entrada principal de toda la vida, como si fueras a coger un tren.
Por suerte nosotros decidimos ir a primera hora, a ver como estaba el ambiente, y es que en este tipo de eventos gratuitos con este tipo de carteles donde se incluían directos como el de An Der Beat (recordad que eran sus años más prolíferos con la salida de su Lp Recicla-ho...) o djs como Dj Rush, además de los ya citados Primal Scream, no te puedes fiar y llegar con tiempo justo, porque te puede pasar lo que pasó.
Y lo que pasó fue que entre la 1h y las 2h las puertas se cerraron y muchísima gente se quedó fuera.

Recuerdo llegar pronto y ver el ambiente. Fuimos como 5 o 6 personas, y una vez dentro empezó el debate de ir a algún bar de la zona a tomar unas copas y hacer tiempo. Esa noche elegí ser abstemio y no salir del recinto ya que veía muchedumbre por la calle y tenía la intuición de que si salía tal vez no volvería a entrar, y estaba dispuesto a quedarme solo ahí. Al final un amigo y yo nos quedamos.
Nos acordaremos toda la vida de estar a la hora pactada dentro en las puertas esperando a nuestros amigos, en esa época no teníamos móviles para locarlizarnos, y ver que se quedaban fuera. Ver como la gente la liaba, y flipar mucho mirando a la pasma cerrar las puertas y bombardear al gentío con bombas de humo, porque en plena avalancha se habían aglutinado en las puertas.

Nos sabía mal por nuestros compañeros, pero ya no había vuelta atrás, las decisiones habían sido tomadas y cada uno había escogido. Y no nos arrepentimos, volvimos al escenario y disfrutamos del concierto de Primal Scream del BAM 1997, que no sé si por el musicón o por todo lo que generó, se ha convertido en algo mítico a día de hoy.



Citar también el directo de An Der Beat de lo más bailón... Cuando se puso Dj Rush demasiado hardtechno para nuestros oídos, nos fuimos a buscar a unas chicas que habían estado tonteando con nosotros poco antes de que empezaran los sets que nos interesaban, pero no las encontramos... Es lo que tiene salir con las ideas bien claras: 1º. Pasártelo bien escuchando buena música, bailando en sintonía con el ambiente. 2º. Conocer gente interesante. 3º. Acabar con sexo... Hay veces que se consiguen las tres cosas... Otras no... 

Y ahí acabó la noche y el BAM 1997.


Saludos +++++


Telexketch

martes, 5 de abril de 2011

Armani, Grace Jones, Valentino, ¿una copa?

Veo veo. 
Qué ves. 
Veo a 3000 italianos ricos y guapos bailando afro-cosmic... 
¡¡¡El club Baia Imperiale!!!
¡Muy bien!! 

Italianos, ricos, y guapos, actores, playboys, artistas, diseñadores,... Toda la gente cool y guay de Italia iba al Baia a mediados de los 70's. Este club cerca de Rimini era un complejo a lo "Espartacus", lleno de pórticos, y de estatuas de escayola de gladiadores y centuriones. Dicen que Valentino diseñó el interior, absolutamente todo blanco. Blanco nuclear, inmaculado. Y para que fuera de conjunto, hasta el polvo que pulverizaban por la noche era blanco. 

En el centro un ascensor acristalado desde donde el DJ (más dios que nunca) pinchaba para sus cuatro salas, cambiando de una a otra mientras escogía los temas. El rollo del sonido era un "todo vale", pero si sonaba como si hubieras cogido la radiación de fondo de microondas y la hubieras descodificado a acordes y tempos, mejor. Vamos, todo valía, pero contra más raro fuera más guay era. Por no hablar de cambiar velocidades, y de, en caso de que la concurrencia fuera muy fina, no sobrepasar los 105bpm. 

El responsable de la existencia de este local era un magnate italiano que un día fue a Nueva York, vio lo que se cocía ahí y pensó en construir el club más impresionante de toda Europa. Y dentro de ese club poner a los DJ's más fantásticos del universo. Y contrató a dos neoyorquinos, guapos, gays, y que además no dejaban espacios en blanco entre tema y tema, cosa que nunca se había visto en Europa hasta entonces. Y claro, la gente alucinaba. Tenían en Italia lo mejorcito de los EEUU.

Lo más gracioso de todo es que este par de DJ's (Bob Day y Tom Sison), eran unos absolutos desconocidos en su país. Menos mal que no había internet.

En el 78 la policía cerró el club aludiendo que "su sola existencia incitaba al consumo de drogas entre los jóvenes" (como el aeropuerto de Castellón). Luego en el 79 volvió a abrir pero lo cerraron el mismo año porque alguien murió dentro... de sobredosis supongo. Hoy en día está abierto... pero no os sé decir qué tal está... 


lunes, 4 de abril de 2011

33 minutos y 50 segundos by Toni B

Hoy os regalo 33 minutos y 50 segundos de música. 
Toni B nos ha pasado la mixtape con los temas con los que abrió la última fiesta 808, y la voy a dejar aquí, porque mola, porque estuvo enorme en la fiesta, y porque media hora de música que empieza tranquilica con Luomo y acaba completamente brotada con Justice, se tiene que escuchar. 

¡Que aproveche!

808 mix for HPF Collective - Freedonia - Cau d'Orella by Toni B

viernes, 1 de abril de 2011

Érase una vez el new beat...

...que nació en los 80's en un país muy lejano. Su padre era la música AB. Se llamaba AB por el club Ancienne Belgique, cuyo dueño, Fat Ronny, era un deejay muy grande, muy grande, muy grande, pero no por ser gordo sino por ser el creador del AB. Dicen que a este buen DJ le molaba poner un tema bien raro al principio de sus sesiones para vaciar la pista y empezar de cero, y entonces poder provocar un determinado estado de ánimo en la gente, como de película de suspense. Pero a Ronny se le fue la mano con las drogas, acabó enganchado a la heroína, y su reinado acabó. Pero el legado para el nuevo sonido new beat ya estaba ahí. Un nuevo sonido, una versión gótica y pesada del balear.

Un día alguien pinchando el tema Flesh del grupo A Split Second, movió el pitch de 135bpm a 105bpm, y oye, a los belgas les encantó. Dicen que el que hizo esto fue Marc Grouls, un deejay de Amberes, pero hay otros que dicen que fue Jean-Claue Maury, un francés al que han excluido de la historia belga.

El caso, no se sabe quién lo hizo, pero poner discos a 33 revoluciones en vez de a 45 empezó a ser el pan nuestro de cada día. Los graves se hacían enormes, el beat te machacaba físicamente contra el suelo. Los deejays descubrieron nuevos temas cuando bajaron la velocidad de sus discos.

Y entonces abrió el Boccaccio, un templo perfecto para el new beat. Un anfiteatro enorme, con cromado brillante, y donde no repararon en gastos a la hora de poner láseres (creo que los láseres se los pidieron a Spielberg ... de "Encuentros en la tercera fase"). Venga láseres. Láseres por aquí, láseres por allá. Era como formar parte de la luz y el sonido. Eso debía ser una locura. Cuenta el DJ Eric B que cuando debutó ahí en agosto del 88 había más de 5000 personas dentro y miles fuera esperando para entrar. Dice que "había tanta gente que las ventanas de la entrada estallaron de la presión"...

Hombre... ahí te has pasao...

Dejo el tema Flesh... rápido primero y lentico luego.