viernes, 25 de febrero de 2011

Quién te ha visto y quién te ve...

Cuando le dijeron a Francis Grasso (considerado por muchos como el primer "Dj moderno" de Nueva York allá a finales de los 60's) que un buen Dj podía ganar fácilmente mil libras en la actualidad, él confundido dijo: "Pero, ¿cómo?... ¿Al mes?".
Pobre hombre... Posiblemente cuando él pinchaba durante toda la noche siete noches a la semana cobraba menos que los camareros. Seguramente también le miraban menos que a los camareros. Seguramente era "el tío raro ese que está en un rincón del local poniendo discos".

Luego poco a poco, pasan los años, surgen corrientes, aparecen nuevas sustancias, nuevas tecnologías, nuevos mercados se abren, y sin comerlo ni beberlo en apenas 20 años aparece la figura del deejay como superestrella fuente de ingresos. Y de repente todo el mundo está pendiente de él, mirándole, buscando su complicidad. Una noche buena siempre será gracias al deejay. Una mala no tiene porqué ser culpa de él. 

Cuenta David Morales que una noche pinchando en un club de Tokio flipó porque la cabina estaba petada de peña. Todos quietos observando todos sus movimientos, intentaban averiguar el truco que usaba Morales para despertar toda aquella energía en el público. Él dice que se sentía avergonzado y que querría haberles dicho: "Sólo pongo discos, no hago nada raro. Vosotros también podríais hacerlo", pero que más tarde las cosas ya se salieron de madre cuando gente de la pista intentaba acceder a la cabina trepando literalmente por ella. Ya sí, eran japos, y los japos tienen estas cosas, pero el caso es que como ejemplo sirve. La mirada hacia el deejay ha cambiado mucho. 

Por otro lado inevitablemente el deejay se expone al "efecto escenario", conocido como "aumento inevitable del atractivo sexual a causa de estar subido en un escenario". No nos engañemos, los deejays no son una raza famosa por su sex appeal... Normalmente son (somos) los raritos, los excéntricos, los feos coño, y de repente se les meten tías (tíos?) en la cama. ¿Qué bien no? No lo entiendo, ¿por qué no se hace todo el mundo deejay?... Ah, calla, claro, que hoy todo el mundo es deejay! ... Qué boba... lo había olvidado. 

Os dejo un live de Fat Boy Slims (siento la calidad) con nada... un grupito de gente que se juntó ahí para bailar un ratito... Niños, el minuto 3:27 es la vida...

Ala, ¡¡¡buen finde!!! 

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