martes, 4 de enero de 2011

Bienvenidos a Fabrik Aventura

Hola, hola, hola a todos. Ya estoy de vuelta. He estado en Madrid pasando un fin de año inusual, que ha consistido en estar el día 31 "tranquilamente" en la casa de los amigos de unos amigos. Meterme en la cama a las 4h dormir infinito y al día siguiente a las 17h irme para el Fabrik a darlo todo de 18h a 3h en la fiesta de la Goa. 

Tengo que contaros qué es eso del Fabrik, es mi deber moral y hasta diría necesidad fisiológica contároslo. 

Tras un viaje de 20 minutos en taxi desde Madrid, en medio de un polígono industrial nos encontramos con el Fabrik. 
La primera impresión al llegar ahí fue que estaba a punto de entrar en un parque temático. Los accesos al recinto eran los mismos que si fueras a subirte al Dragon Khan.
Pagada la entrada (pastisísisima) entramos, y al momento los potentes subgraves hicieron retumbar todo mi cuerpo. Ahí era imposible no moverte al ritmo de la música. Un sonido envolvente que llegaba prácticamente a todas las zonas de la pista con la misma fuerza y equilibrio. Un gustazo. Y como ésta dos salas más perfectamente sonorizadas y acondicionadas. 
A parte de las salas fijas, se habían instalado un par de carpas más en el exterior con sus comprensibles limitaciones técnicas, pero cumpliendo correctamente su cometido. 
Hasta aquí, perfecto. Un diez. Ahora vienen las risas: y es que lo del parque temático continuaba dentro. Para pasar de una sala a otra tenías que salir al exterior, que estaba literalmente organizado como un "disco-party-cebollón-resort": mesitas y sillas a modo de terracita de hotel de Lloret, hamacas, tumbonas tamaño cama de matrimonio, toboganes acuáticos, lagos y riachuelos artificiales con DOS patos (dos patos... pobrecitos míos), a los que me pareció oír graznar "Socorrcuac... Sácuacnos de aquí...". Puestos de comida, de merchandising, y porque no lo busqué bien, porque sino fijo que encuentro al lotero vendiendo boletos para el Niño. 
Además, una de las salas estaba decorada con un rollo entre egipcio y club de streeptees (Nefertiti en bolas). Sin pista central y con dos pasarelas elevadas donde unas mozas muy majas hacían sus numeritos en tetas con  unas barras y, atención, un tanque de agua (no preguntéis).
Todo un espectáculo donde la pena era que muchas veces el deejay quedaba como algo de fondo.

Todo este montaje me hizo ver una vez más que todo esto es un negocio y el listo sabe sacarle provecho. 
Pero mira, luego salió Miss Kittin... y ya no recuerdo nada más salvo bailar y bailar y bailar y bailar y bailar y bailar y bailar y bailar y bailar...   :) 

4 comentarios:

  1. SÉ QUE HUBIERA DISFRUTADO A TOPE CON TANTO SARAO...

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  2. mmm...no sé si llegaré a ir algún día así como lo pintas....
    por otra parte, y acerca de Deadmau5... creo que no lo digerí bien, y aunque no descarte que me apunte a la fiesta si algún día me lo encuentro por ahí, creo que lo voy a sacar del mp3 en breve.... (modo abuelo off) de todas formas, gracias por la recomendación y feliz año!

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  3. pero si esos patos son aquellos famosos patos parlanchines! yo no los he visto, pero me han contado que en Mandril son toda una atracción turística!
    a mi por la descripción sí me tira, pero creo que a nos ser que me de un venazo RAD, salir de bcn con fines destructivos se me antojan palosos xD

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  4. Jaaajajaja! Los famosos patos parlantes del Fabrik. Es la máxima atracción en efecto! xD

    Ya veo que la cosa está en 2 a 1. A mí la verdad es que toda la parafernalia esa no me va mucho, pero cuando te metes en la película y aceptas un tobogán acuático o un jacuzzi como elementos de noche de fiesta, entonces entras bien en el juego.

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